Otra vez hoteleros contra cruceros

La gallinita de los huevos de oro/

Por Javier Ugalde/

La aprobación de la reforma hacendaria y su serie de medidas que han sacado de quicio a muchos dirigentes empresariales de Quintana Roo, ha hecho renacer el añejo pleito entre hoteleros y cruceristas, aunque en esta ocasión no hay de por medio un proyecto para construir un Home Port o puerto de salida de los grandes trasatlánticos turísticos, como ocurrió entre 2002 y 2003, sino sólo lo que aparece como una inequidad fiscal.

La gallinita se topó con declaraciones del presidente de la Asociación de Hoteles de Cancún (AHC), Roberto Cintrón Díaz del Castillo, quien se queja de que ahora ellos y empresarios de otras actividades, en Quintana Roo tendrán que pagar más impuestos, en particular por el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA) de 11 a 16 por ciento.

La avecilla estima que Don Roberto tiene toda la razón del mundo para considerar que hay un grave problema de equidad en este punto, debido a que es muy cierto que los cruceros no pagan contribuciones acordes a los beneficios que obtienen de su actividad en los puertos de México, en especial de los de Quintana Roo, como Cozumel y Mahahual, que son de los que más emplean los llamados hoteles flotantes.

La gallinita recuerda que tras la tremenda confrontación que se dio entre 2002 y 2003 entre hoteleros del Caribe mexicano y el Grupo Xcaret, que pretendía instalar un Home Port en el famoso parque temático con el respaldo de las empresas navieras que manejan los cruceros, se logró que cinco años después del pleito que polarizó a la iniciativa privada de Quintana Roo, el Congreso de la Unión aprobara el cobro de un derecho a los cruceros.

Sin embargo, advierte la avecilla, tal gravamen nunca se llegó a cobrar y a la fecha las empresas navieras que manejan las grandes embarcaciones turísticas que llegan a fondear o atracar en los muelles de Cozumel y Mahahual, además de los demás puertos mexicanos que emplean como parte de sus recorrido turísticos, sólo cubren sus contribuciones portuarias normales, como lo hacen todo barco que llega a costas mexicanas de manera legal.

La gran controversia que se desató en los primeros años de este siglo a causa del Home Port que se pretendía instalar en Xcaret, sacó a relucir, recuerda la gallinita, la serie de ventajas fiscales con las que se mueven los cruceros no sólo en México sino en muchos puertos del mundo, lo cual terminaron por considerar como una competencia desleal los hoteleros del Caribe mexicano.

Hoy, 10 años después, de nueva cuenta los hoteleros consideran como una deslealtad el tema de los cruceros, pero con la diferencia, estima la avecilla, de que la inequidad ahora viene directamente de parte de las propias autoridades hacendarias, las cuales parece que no miden con la misma vara a empresas que ofrecen servicios similares y se benefician de unos clientes llamados turistas por igual.

La gallinita coincide con Don Roberto Cintrón y cree que las empresas navieras también tendrían que cobrarle a sus clientes impuestos como los que ahora los hoteleros le tendrán que endosar a los turistas para poder cumplirle al fisco mexicano, porque a final de cuentas, con o sin Home Port, las grandes naves turísticas hacen uso de algo más que las instalaciones portuarias, como tanto se argumentó en los días de la madre de todas las confrontaciones empresariales que ha tenido Quintana Roo, que fue la registrada, como ya se dijo entre 2002 y 2003, en donde, concluye la avecilla, el saldo fue tablas, pues no hubo Home Port, pero de la misma forma sólo los hoteleros siguen pagando impuestos y los cruceros no.

Twitter: @jugalde4

jugalde4@gmail.com

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