Destapan nexos del caso luminarias

IQCANCÚN 7 OCT.- El escándalo de las lámparas encontradas en una bodega por el bulevar Colosio empieza a apuntar peligrosamente hacia ex funcionarios de alto nivel que trabajaron con el ex presidente Julián Ricalde Magaña, ya que la persona que se había relacionado con el caso, de nombre Sergio Achach Ceballos, aclaró que él es de oficio chatarrero y sólo se concretó a comprar el material que le ofrecieron por un tal Abraham Canterbury, desconociendo su origen o negocios turbios que hayan de fondo.

Incluso fuentes extraoficiales señalan que este caso podría apuntar hasta el ex secretario de Obras Públicas y Servicios Públicos, Jorge Aguilar Osorio, por los nexos que se le atribuyen con Canterbury, pero hasta ahora nadie ha dicho nada ni confirmado al respecto.

En tanto, en rueda de prensa, el abogado de Sergio Achach Ceballos, Roberto Arjona, aclaró que su cliente se dedica a la compra de chatarra y es así como el pasado 23 de septiembre adquirió un lote de luminarias, aparentemente descompuestas, por la cantidad de 165 mil pesos, al señor Abraham Canterbury, de quien no tiene mayores datos, ni tampoco de dónde haya obtenido el material.

Para demostrar lo anterior, el abogado presentó un recibo provisional (sin membrete) que le dio el vendedor; mencionando que después le daría la factura correspondiente. “Ignoramos si Canterbury compró las luminarias al Ayuntamiento de Benito Juárez”, comentó.

Achach Ceballos se deslindó de toda culpa de este escándalo y de las responsabilidades legales que podría generar el hecho, ya que dadas las circunstancias tendría que ser Abraham Canterbury quien debe explicar el origen de las lámparas.

“Yo no sé nada, me ofrecieron la mercancía y la compré”, expresó. En todo caso el señor Canterbury debe hablar con las autoridades sobre la procedencia del material.

Dijo desconocer a Abraham Canterbury porque “es la primera vez que hago negocios con este señor, y eso porque él me lo vino a ofrecer”, explicó.

Durante una rueda de prensa en el Café Andrade, indicó que los detenidos son sus empleados y hasta el momento él no ha sido requerido por las autoridades, pero está dispuesto a declarar y aclarar el asunto ante las autoridades correspondientes en el momento que sea requerido.

Habrá que ver si el señor Canterbury sigue guardando silencio o da la cara para revelar con quien habrá hecho este negocio.

Como se recordará, el pasado viernes 4 de octubre fue encontrada una bodega clandestina destruían lámparas de color amarillo que presuntamente fueron comprados en el período de Julián Ricalde pero que por motivos desconocidos nunca instalaron en las calles, pero sí justificaron que estaban en funcionamiento.

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