Congreso niega 12 mil 700 mdp; aprueban ley de Ingresos 2014

CIUDAD DE MÉXICO, 1 de noviembre.- El Congreso de la Unión ajustó a la baja la solicitud del presidente Enrique Peña Nieto y aprobó la Ley de Ingresos de la Federación 2014 con cuatro billones 467 mil 225.8 millones de pesos; es decir, 12 mil 728.4 millones de pesos menos.

El Senado disminuyó ayer tres mil 24 millones de pesos al monto de ingresos previsto por la Federación para el próximo año, y el pasado 18 de octubre la Cámara de Diputados ya había restado nueve mil millones de pesos a la solicitud del gobierno, de tal manera que el Poder Legislativo le negó casi 13 mil millones de pesos al Ejecutivo.

El precio del barril de petróleo fue fijado en 85 dólares. El aval a la Ley de Ingresos para su promulgación se concretó ayer en San Lázaro en media hora, tras recibirla del Senado.

Respecto del endeudamiento propuesto por el gobierno, el Senado ratificó la decisión de la Cámara de Diputados de autorizar un techo de casi 700 mil millones de pesos. Al DF se le autorizó un techo de endeudamiento por 4.5 mil millones de pesos.

Congreso rasura Ley de Ingresos a Peña

El monto quedó en cuatro billones 479 mil 225.8 mdp, es decir 12 mil 728.4 millones de pesos menos de la solicitud original.

El Senado de la República disminuyó ayer tres mil 24 millones de pesos el monto de ingresos previsto por la Federación para 2014, que quedó en cuatro billones 467 mil 225.8 millones de pesos, luego de que los diputados le restaron el 18 de octubre nueve mil 704.4 millones de pesos a la propuesta original.

El presidente Enrique Peña Nieto quería ingresos por cuatro billones 479 mil 954.2 millones de pesos y el Congreso le aprobó 12 mil 728.4 millones menos.

El plan original del Presidente para que México tuviera mayor ingreso recaudatorio (los impuestos son sólo una parte de los ingresos) perdió 85 mil 695 millones de pesos en su paso por la Cámara de Diputados y el Senado, que le restringieron cobros en IVA e ISR y le limitaron deducciones, de los cuales le fueron compensados sólo 45 mil millones de pesos con un ajuste al precio del barril de petróleo, fijado en 85 dólares, y con ingresos no recurrentes.

La propuesta del Presidente era que México recaudara en 2014 un total de un billón 855 mil 858 millones de pesos, pero la Cámara de Diputados lo redujo a un billón 773 mil 187 millones de pesos y el Senado los dejó en un billón 770 mil 163 mdp; es decir, el Congreso aprobó 85 mil 695 millones de pesos menos de recaudación.

Para el ISR, Hacienda planeaba contar con un billón 39 mil 25.6 millones de pesos, pero quedó en un billón 11 mil 500.9 millones de pesos; es decir, perdió 32 mil 648.7 millones de pesos, porque se ajustó la tasa que se aplicará a quienes ganan salarios altos, pues se eliminó la franja de los 500 mil pesos al año y se aplicará tasa de 32% a partir de 750 mil pesos anuales, amén de que se atenuó la eliminación de deducibilidad en prestaciones laborales, de cero a 53%, así como al campo e importaciones.

Del IVA, el mandatario federal tenía previsto ingresos por 632 mil 368.5 millones de pesos; quedaron en 609 mil 392.5 millones de pesos; es decir, 22 mil 976 millones de pesos menos, dado que se desechó la propuesta de aplicar 16% a colegiaturas, renta y venta de casas, entre otros rubros; el Senado ratificó los cambios.

Aunque en el caso del IEPS se registraron ajustes al alza y a la baja, el saldo fue negativo para el proyecto original del gobierno federal, que pensaba obtener 164 mil 511.9 millones de pesos y quedó en 132 mil 341.6 millones de pesos; es decir, perdió 30 mil 70.3 mdp.

Para este caso se observa, por ejemplo, que los diputados redujeron las expectativas sobre ingresos por venta de combustibles, de 25 mil 402.6 millones de pesos a menos cuatro mil 283 millones de pesos; por plaguicidas planeaba obtener 369.4 millones, pero los diputados dejaron 184.7 millones; por carbono la previsión original era que ingresaran 20 mil 441.7 millones de pesos, pero los diputados decidieron 14 mil 641.7 millones de pesos.

Ante esos ajustes, los diputados crearon el impuesto a la comida chatarra, por el cual se iban a obtener tres mil 500 millones de pesos; el Senado aumentó la tasa de 5% a 8%, denominó el concepto como Alimentos no básicos con alta densidad calórica, con lo cual los ingresos se elevan a seis mil 703.3 millones de pesos.

Además de registrar variaciones importantes respecto al proyecto presidencial original, la nueva Ley de Ingresos de la Federación para 2014 tiene un ajuste a la baja respecto del proyecto enviado por la Cámara de Diputados; el ISR perdió cinco mil 124 millones de pesos; el IEPS ganó dos mil 100 pesos, por el aumento al gravamen a la comida chatarra.

Ayer, los senadores también introdujeron cambios a la Ley para que el derecho que tendrá la Secretaría de Hacienda de usar los fondos en materia energética se limite a tres mil millones de pesos.

Asimismo aprobó la cancelación de “los créditos fiscales derivados de las cantidades que obtuvieron del Servicio de Administración Tributaria los contribuyentes del sector agropecuario y selvícola para el uso del diésel para su consumo final” correspondientes al primer semestre del año; así como para etiquetar parte del impuesto al refresco para canalizarlo a obras para dotar de agua potable a poblaciones marginadas.

Así, con 71 votos en favor, 45 en contra y dos abstenciones, el Senado de la República aprobó la Ley de Ingresos y con ello concluyó una jornada de cinco días de sesiones maratónicas, las cuales duraron más de 12 horas continuas y concluyeron por la madrugada durante toda la semana.

Diputados avalan ley en fast track

En media hora, sin debate ni presentación de posturas de las fracciones, la Cámara de Diputados avaló los cambios hechos por el Senado a la Ley de Ingresos 2014.

Con 279 votos de las bancadas del PRI, PRD, PVEM y Nueva Alianza, el pleno dio por concluido el proceso legislativo de este ordenamiento, el cual podrá ser publicado ya por el Ejecutivo federal.

En tanto, diputados del PAN, Movimiento Ciudadano y algunos perredistas sumaron 136 votos en contra de la Ley de Ingresos, que estima captar cuatro billones 467 mil 225.8 millones de pesos, tres mil 24 millones menos de lo aprobado en San Lázaro el viernes 18 de octubre. Hubo ocho abstenciones y 77 diputados ausentes.

Cuando se recibió la minuta del Senado, el panista José Isabel Trejo Reyes, presidente de la Comisión de Hacienda, resumió que los colegisladores realizaron cinco modificaciones a tres artículos y una nueva disposición transitoria.

Detalló que en la carátula, como se le denomina al resumen de ingresos, en el artículo uno se ajustan las cifras por las modificaciones a la miscelánea fiscal.

Trejo detalló que se modifica la cifra de recaudación sobre el ISR de un billón 11 mil 500 mdp a un billón seis mil 376 mdp, es decir, cinco mil 124 millones de pesos menos que lo previsto por los diputados.

En el IEPS expuso que cambió de 132 mil 341 millones de pesos a 134 mil 441 mdp.

Dijo el panista que esa cifra representa dos mil 100 millones de pesos más que lo originalmente establecido en San Lázaro, pues los senadores aumentaron de 5% a 8% el gravamen para la comida chatarra.

Mientras los diputados preveían recaudar tres mil 500 millones de pesos, los senadores lo ampliaron a cinco mil 600 mdp.

Anunció también que se modificó la cifra de recaudación federal participable de dos billones 292 mil mdp a dos billones 289 mil mdp.

Los diputados Ricardo Monreal y Ricardo Mejía Berdeja, de Movimiento Ciudadano, y Manuel Huerta, del PT, fueron los únicos oradores para solicitar el voto en contra del dictamen.

Vuelve el PAN a la tribuna con la espada desenvainada

Enfundado en los recursos verbales de la ironía, el sarcasmo, la burla y el reclamo, el PAN regresó ayer al pleno del Senado, y bastó que uno de sus integrantes mostrara su esgrima verbal para que se tensara el recinto, los ánimos se alteraran y se redujera 85 minutos el margen de la Cámara de Diputados para avalar la Ley de Ingresos de la Federación de 2014.

Era la última reserva que los senadores iban a valorar, propuesta por el perredista Mario Delgado. Ya era inminente el fin de la sesión y de los largos cuatro días y noches que consumió la aprobación de la reforma hacendaria del presidente Enrique Peña, cuando Roberto Gil Zuarth literalmente incendió el pleno.

Mario Delgado instó a los senadores a que dieran marcha atrás a la autorización de endeudamiento “histórico” al gobierno federal, porque será utilizado sólo para el gasto corriente en perjuicio del país.

Gil Zuarth pidió la palabra y se burló de las decisiones de los senadores. Leyó el texto que acababan de aprobar para pedir que el impuesto al refresco se canalice a tareas de salud; concluyó que era un cambio de fachada, que no avalaba un compromiso de verdad y era un ejemplo de lo mal hecha que estaba la Ley de Ingresos y todos los cambios fiscales.

Irónico, sarcástico, el panista se dirigió a las bancadas del PRI y del PRD para acusarlos de tener una “sociedad” que permitió una reforma que sólo lesionará a los mexicanos; reprochó al PRD dejarse comprar a cambio de dinero para el Distrito Federal y Guerrero.

Desde su escaño, Omar Fayad, del PRI, pidió al panista retirar el calificativo de “sociedad”, porque lo había utilizado de manera ofensiva, y recordó que los grupos políticos en el Senado pueden hacer alianzas legislativas, que no tiene nada de extraño y así funciona la democracia, con la construcción de mayoría, pero Roberto Gil no retiró el calificativo e incluso añadió que puede ser una sociedad mercantil y eso no es ofensivo.

Miguel Ángel Romo, del PRI, pidió al presidente de la Mesa, Raúl Cervantes, que preguntara si ya estaba suficientemente discutido el tema y procediera a la votación, pero Gil le reviró que era extraño que el PRI saliera en defensa de los perredistas; y atacó a Armando Ríos Piter por respaldar al gobierno federal.

El perredista subió a tribuna. Estaba enojado. Dijo que es más vergonzoso el caso de ciertos socios de casinos y menciónó a Javier Lozano para que éste también entrara al debate; desde su escaño, Lozano le dijo a Ríos Piter que será el pueblo de Guerrero quien le reproche su actuación, no él; Roberto Gil mostró en tribuna una foto de Ríos Piter con el gobernador de Guerrero, Ángel Aguirre, en una cena y la llamó “francachela”, amén de que le pidió tener pruebas para acusar sobre socios de casinos.

Los perredistas Fidel Demédicis y Angélica de la Peña llamaron a la cordura. De la Peña pidió que la borraran de la lista de oradores, porque no iba a abonar a alargar un debate que no tenía sentido.

Ése fue el retorno del PAN al pleno del Senado que abandonó la madrugada del miércoles; un PAN que en voz de su líder moral, Ernesto Cordero, llamó “bodrio recaudatorio” al paquete económico de Enrique Peña Nieto, aunque reconoció que no tenía los votos suficientes para frenarlo.

Recortan a estados 3 mil mdp

Sumará la recacudación participable 2.2 billones.

El ajuste a la baja de la Ley de Ingresos de la Federación 2014 pegó a los ingresos federalizados de estados y municipios, pues la Cámara de Diputados dispuso un total de dos billones 292 mil 615 millones de pesos de recaudación participable; sin embargo, el Senado la fijó en dos billones 289 mil 591 millones de pesos.

De acuerdo con la Ley de Ingresos aprobada ayer por el Senado, el ajuste por los movimientos en ISR y IEPS implicó una baja de ingresos total de tres mil 24 millones de pesos, y como hubo un acuerdo con la Secretaría de Hacienda para que ese dinero no se tomara ni de deuda ni de ningún ajuste a las previsiones macroeconómicas, la repercusión fue a los estados y municipios, a quienes les aplicaron una disminución extra de 100 millones, con lo cual el total de su pérdida es de tres mil 124 millones de pesos.

Sin embargo, comparado con lo que les fue asignado en 2013, estados y municipios mejoraron, pues en este año el monto de la recaudación federal participable es de dos billones 123 mil 632.6 mdp.

La recaudación federal participable es la que sustenta la serie de fondos recibidos por estados y municipios por conceptos como educación, salud, seguridad pública, infraestructura y fortalecimiento estatal o municipal, que fueron también parte importante en la reforma hacendaria que ayer concluyó su aprobación en el Congreso.

A raíz de los cambios realizados por la reforma hacendaria —la mayoría por aportación de los senadores—, los estados y municipios tienen derecho a hacer uso de los dos billones 289 mil 591 millones de pesos de recaudación federal participable, pero estarán obligados a transparentar su uso y rendir cuentas de los resultados que obtengan.

Las finanzas de estados y municipios se fortalecen con la reforma hacendaria, porque permiten a las alcaldías cobrar de manera directa el predial, previo acuerdo con el gobierno estatal, y regresar a los estados el 100% del ISR de sus trabajadores.

Los estados y los municipios pueden utilizar los fondos General de Participaciones, de Fomento Municipal y sobre derechos petroleros para el pago de obligaciones contraídas, siempre y cuando estén inscritos en el Registro de Obligaciones y Empréstitos de Entidades y Municipios, y enumera los requisitos para tal inscripción.

Añade la reforma que “las entidades y municipios efectuarán los pagos de las obligaciones contraídas en términos de este artículo, a través de fideicomisos o vehículos de fuente de pago o garantía, sin perjuicio de los instrumentos y sistemas de registro establecidos en sus leyes estatales de deuda.

“En todo caso, las entidades federativas deberán contar con un registro único de obligaciones y empréstitos, y deberán publicar en forma periódica su información y la de sus municipios, con respecto de las obligaciones garantizadas a aquellas cuya fuente de pago son las participaciones”, destaca.

Pero frente a esa facilidad, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) tendrá la facultad de solicitar a las entidades la retención de las partidas del Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios (Fortanum) de los ayuntamientos que incumplan el pago del servicio.

(EXCELSIOR)

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